¿Quienes somos?
Los jóvenes de hoy están más comprometidos y son más activos en nuestra sociedad de lo que jamás habían sido en el pasado. Dado que la media población actualmente, es menor de 25 años, la juventud puede ser y será una fuente importante de influencia en nuestra sociedad. Los jóvenes estudiantes de bachillerato pertenecen a una época en la que el individuo se hace más consciente de sí mismo, en la búsqueda estatus, viviendo una etapa en la que las relaciones de grupo adquieren la mayor importancia de expansión y desarrollo intelectual, así como la búsqueda y elaboración de valores.
Muchos jóvenes de hoy están altamente conscientes e interesados en la orientación de la investigación de Física, Química, Matemáticas, entre otros. Ya no piensan que un investigador es una persona aislada que trabaja en un proyecto oscuro que quizás nunca resulte, sino que lo ven como una persona altamente preparada, involucrada en complejas interacciones con otros en una variedad de proyectos importantes. Sin embargo, se enfrenta a factores internos al proceso educativo que incluye los métodos de enseñanza, lo que contribuye a que no se sientan motivados por entender y aprender sobre temas de ciencia y tecnología.
Destacan la información por encima de la formación, la enseñanza oral por encima de la experimentación y discusión colectiva, así como la exagerada cantidad de información que se pretende que el alumno "asimile" sobre el grado de complejidad con el que deben de tratarse los conceptos, leyes o teorías en cada etapa de desarrollo del niño o joven, lo que provoca la animadversión hacia la ciencia y tecnología. En la mayoría de los casos a pesar de los factores negativos hay quienes todavía deciden conocer sobre este tema. Los jóvenes estudiantes necesitan familiarizarse con los objetos que los rodean: aparatos, organismos vivos, materiales, figuras y números; observarlos, agruparlos, manipularlos, describirlos, confundirse
con ellos, discutir respecto a ellos y tratar de encontrar respuestas a sus preguntas.
El bachillerato es el tiempo de estudios con los que se obtiene el grado de bachiller. Es un periodo perteneciente al programa de la educación que puede constar de 2 a 5 años. Éstos se desarrollan después de la educación secundaria y son previos a la educación universitaria. En tiempos anteriores, no eran obligatorios, al acabar la educación secundaria obligatoria, se podía (aún se puede) optar al mundo laboral o bien a los llamados ciclos formativos.
Al finalizar el bachillerato, en algunos países el alumno realiza un examen de selectividad, cierto número de pruebas escritas para tener acceso a los estudios universitarios.
Los profesores son un pilar importante en la formación del comportamiento de los jóvenes estudiantes. Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo
Al sonar la sirena, los estudiantes se dirigen a sus salas de
clases. Los docentes están a la espera. Entre el bullicio de los jóvenes
se escuchan las voces de los inspectores, quienes animan a los chicos a
ingresar al salón en orden.
¿Quién no recuerda al diligente inspector que supervisaba y
aconsejaba para que se mantenga el buen comportamiento?
¿Comportamiento?, ¿qué es y cómo se presenta en los colegios de Manta?
Consiste en una forma de proceder de las personas o grupos frente a
los estímulos y en relación con el medio en que se desenvuelven. Cuando
se producen faltas graves de comportamiento por parte de los estudiantes
se aplican las normas que establece la Ley Orgánica de Educación
Intercultural en su artículo 330 y 331, acompañadas de un proceso de
derecho.
Exciaver Párraga, inspector General de la Unidad Educativa Cinco de
Junio, dice: “El proceso es exigente, nace por el expediente que deben
presentar el docente, el inspector de curso o la persona que en ese
momento pudo percatarse de la acción disciplinaria”. Cuando no se cumple
el proceso de manera correcta, puede tardar la aplicación de sanción,
aunque no solo se busca sancionar, también existe la posibilidad de la
mediación.
“Aplicamos las estrategias de mediación entre estudiante, padres de
familia, el departamento de Consejería Estudiantil (DECE) y psicólogos,
para que el joven comprenda que ha incurrido en una falta y cambie de
actitud”, resalta Párraga.
Cuando la falta es considerada como muy grave o hay reincidencia,
esta debe ser conocida por el Distrito de Educación al que pertenece la
institución.
El mal comportamiento es un problema que carcome a la sociedad, por lo cual debe ser, en lo posible, erradicado.
Estas actitudes incorrectas se presentan en la mayoría de las
instituciones educativas. “El mal comportamiento es creciente, como
también es creciente el interés de las autoridades en tener al mejor
personal, enfocado en la atención a los jóvenes”, manifiesta el docente.
El departamento del DECE del 5 de Junio ha recibido a más de 12
especialistas en psicología educativa y clínica en los últimos meses, al
igual que otros colegios.
El número de especialistas designado es considerando de acuerdo a la
población estudiantil para brindar atención profesional a estudiantes y
fortalecer vínculos con padres y demás miembros de la comunidad
educativa.